Crecen los casos de trastorno límite de la personalidad: cómo puedes detectar la enfermedad

Ideación suicida

Los expertos alertan de que las influencias sociales hacen que cada vez sea más frecuente entre los adolescentes

 

 

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es una enfermedad mental que afecta al control de las emociones de quien la padece. Se caracteriza por una gran inestabilidad emocional y un temperamento muy impulsivo, combinado con estados de gran euforia. Se calcula que entre un 2 y un 6% de la población tiene TLP.

La persona que desarrolla un trastorno límite de la personalidad es altamente sensible a las emociones y reacciona exageradamente. Tiene problemas de identidad y dificultades para relacionarse socialmente.

Trastorno límite de la personalidad, una patología mental de nuestra época

 

El enfermo no puede controlar sus emociones (Unsplash / Claudia Wolf)

También le cuesta reconocerse a sí misma y gestionar sus emociones, explica el doctor Pedro Yscadar , psiquiatra de la Unidad de Agudos del Hospital Sagrado Corazón de Hermanas Hospitalarias y experto en esta enfermedad:

“Existe una gran inestabilidad emocional con una gran impulsividad, que lleva directamente a tener conductas autolesivas, como cortes o quemaduras, exponerse a situaciones de riesgo y tener altos índices de intentos de suicidio.”

Éste es el caso de Edgar , un chico de 22 años que a los 14 ya empezó a notar altibajos cada vez más agudos. Fue diagnosticado a los 19 años, y en tan poco tiempo ya ha intentado quitarse la vida varias veces:

“Ha ido a más. Yo nunca había intentado suicidarme, pero ahora sí llevo cuatro o cinco intentos.”

A Edgar, la enfermedad le provoca un sentimiento de vacío que no se puede llenar en modo alguno. Hay momentos en los que está bien, dice, pero no sabe en qué momento dejará de estarlo.

Un cúmulo de factores

No se pudo determinar una causa concreta que provoque este trastorno mental. Existe un componente hereditario, que no es determinante, pero también factores sociales y familiares, dice el doctor Yscadar:

“Impulsividad, presencia de experiencias abusivas, negligentes o traumáticas, y claras deficiencias del ambiente social favorecen la aparición de un trastorno de personalidad.”

Un contexto familiar de incomprensión y desatención, en el que no se saben contener las conductas impulsivas, el abandono o el miedo al abandono durante la infancia o la adolescencia, y los abusos sexuales, físicos o emocionales, son factores que influyen en la aparición y desarrollo de un TLP.

Trastorno límite de la personalidad, una patología mental de nuestra época

 

Los abusos durante la infancia son un factor para desarrollar la enfermedad (Flickr)

Cada año se diagnostican más pacientes con trastorno límite de la personalidad. El doctor Yscadar asegura que ya suponen el 23% de quienes ingresan en su centro. Y lo explica por los cambios sociales de los últimos años:

“En la sociedad en la que vivimos predomina la soledad, la impulsividad, la irreflexión y un pensamiento absolutamente confrontador. Esto lleva a determinadas personas a desarrollar mucho más fácilmente este tipo de patologías.”

Años atrás, el TLP solía diagnosticarse cuando la persona afectada entraba en la edad adulta o cuando ya había entrado. Ahora, la enfermedad se detecta cada vez más , en adolescentes de entre 14 y 16 años.

Trastorno límite de la personalidad, una patología mental de nuestra época

 

La ira puede ser una de las manifestaciones del trastorno límite de la personalidad (Pixabay / WenPhotos)

Se calcula que entre el 1% y el 2,7% de los jóvenes sufren un trastorno límite de personalidad. El porcentaje preciso es difícil de calcular porque a veces detrás existen otros trastornos de conducta alimentaria, como la anorexia y la bulimia.

Señal de alerta y terapia

La primera sospecha que enciende las alarmas del TLP, avisa el doctor Ysascar, son las autolesiones :

“Que un niño o un adolescente empiece a utilizar las autolesiones para gestionar su angustia, su ansiedad, su rabia y su frustración.”

También es una señal de que aquella persona se empiece a exponer a situaciones de riesgo excesivas, los altibajos emocionales o las conductas impulsivas, como hacer grandes gastos o el abuso de determinadas sustancias .

Trastorno límite de la personalidad, una patología mental de nuestra época

 

Los enfermos de TLP también pueden tener otras afecciones, como trastornos alimenticios (Flickr)

El TLP se puede tratar . Con psicoterapia y medicación se puede conseguir que las personas afectadas estabilicen su vida. El primer tratamiento suele ser farmacológico, para ayudar a tratar algunos síntomas, como la ira, la depresión o la ansiedad.

Pero el tratamiento con el que se obtienen grandes avances es la terapia psicológica , como la que explica Edgar:

“En psicoterapia, por ejemplo, hacemos juegos que sirven para que podamos expresar nuestras emociones, y entonces podamos controlarlas y darnos cuenta de cuándo las sentimos, cómo las sentimos, por qué las sentimos.”

Las personas con TLP pueden tener otros trastornos añadidos como ansiedad, depresión o trastornos de la conducta alimentaria.

Este artículo se ha publicado originalmente en CCMA 324.cat

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